
martes 26 de enero de 2010
jueves 21 de enero de 2010
jueves 17 de diciembre de 2009
miércoles 16 de diciembre de 2009
lunes 14 de diciembre de 2009
FOTOPOLÍMERO.

GRABADO CALCOGRÁFICO.

sábado 5 de diciembre de 2009
lunes 16 de noviembre de 2009
GRABADO CALCOGRÁFICO.

jueves 12 de noviembre de 2009
ARTÍCULO.
miércoles 14 de octubre de 2009
viernes 9 de octubre de 2009
lunes 6 de julio de 2009
GRABADO OBJETUAL.
jueves 28 de mayo de 2009

miércoles 29 de abril de 2009
GRABADOS CALCOGRÁFICOS.

“La vendimia”
Medidas de la plancha 50 X 50 cts.
Papel Súper-alfa de 50 X 50 cts.
Aguafuerte y punta seca sobre cobre.
Sin edición.
1º PREMIO EN EL II CERTAMEN INTERNACIONAL DE GRABADO BODEGAS VIVANCO.

“La espiral”
Medidas de la plancha 50 X 50 cts.
Papel Súper-alfa de 112 X 76 cts.
Aguafuerte, aguatinta y punta seca sobre cobre.
Edición de 10 ejemplares.

“Territorios artísticos”
Medidas de la plancha 50 X 33 cts.
Papel Súper-alfa de 76 X 48 cts.
Aguafuerte, aguatinta y punta seca sobre cobre.
Edición de 10 ejemplares.

“El aterrizaje de la abstracción”
Medidas de la plancha 50 X 33 cts.
Papel Súper-alfa de 76 X 48 cts.
Aguafuerte, aguatinta y punta seca sobre cobre.
Edición de 10 ejemplares.

“El tiempo”
Medidas de la plancha 50 X 33 cts.
Papel Súper-alfa de 76 X 48 cts.
Aguafuerte, aguatinta y punta seca sobre cobre.
Edición de 10 ejemplares.

“Artistas leves”
Medidas de la plancha 50 X 33 cts.
Papel Súper-alfa de 76 X 48 cts.
Aguafuerte, aguatinta y punta seca sobre zinc.
Edición de 10 ejemplares.

“El legado artístico”
Medidas de la plancha 50 X 37 cts.
Papel Súper-alfa de 76 X 48 cts.
Aguafuerte, aguatinta y punta seca sobre zinc.
Edición de 10 ejemplares.

Medidas de la plancha 50 X 33 cts.
Papel Súper-alfa de 76 X 48 cts.
Aguafuerte, aguatinta y punta seca sobre zinc.
Edición de 10 ejemplares.

“Surrealismo”
Medidas de la plancha 30 X 40 cts.
Papel Súper-alfa de 76 X 48 cts.
Aguafuerte, aguatinta y punta seca sobre zinc.
Edición de 10 ejemplares.
martes 14 de abril de 2009
DIBUJOS EN PAPEL SOBRE TABLA.

miércoles 25 de marzo de 2009
ILUSTRACIONES


Aguafuerte sobre cobre de 25 x 33 cts.
Impreso en papel super-alfa.
A Rafael Martínez Nadal.
I
Por la calle brinca y corre
II
III
sábado 21 de febrero de 2009
DIBUJOS.
CURRÍCULUM.
Fecha de nacimiento: 12/03/1981.
NAVALMORAL DE LA MATA (Cáceres).
arrobandomelones@yahoo.es
DATOS ACADÉMICOS.
-Licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Salamanca en la Facultad de Bellas Artes, 2005.
-Curso 2001/2002 realizado en la Accademia di Belle Arti di Brera, Milán, Italia.
-Certificado de Aptitud Pedagógica. Universidad de Salamanca, Facultad de Educación, obtención del certificado en junio de 2005.
-Diploma de Estudios Avanzados en la Universidad de Granada en el programa “Dibujo, diseño y nuevas tecnologías” del departamento de dibujo, 2007.
-Técnico superior en “Grabado y técnicas de estampación” por la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Granada.
EXPERIENCIA DOCENTE.
-Profesor de Educación Secundaria en el Instituto Hermanos Maristas de Granada Enero- Febrero de 2007 y Enero-Febrero de 2008.
-2008. Ayudante en el curso “Papel hecho a mano e impresión al carborundo” del catedrático de grabado de la Universidad de Salamanca D. José Fuentes Esteve organizado por la Diputación de León.
EXPOSICIONES INDIVIDUALES.
-2001. “Pintura y dibujo”. Aula de cultura de Navalmoral de la Mata.
-2006. “Atmósferas humanas”. Sala de exposiciones de la Hospedería Fonseca. Exposición programada por el departamento de Actividades Culturales de la Universidad de Salamanca bajo la tutoría de la Dra. Concepción Sáez del Álamo.
EXPOSICIONES COLECTIVAS.
-2001. Exposición de pintura del Espacio Joven del Ayuntamiento de Salamanca.
-2002 y 2003. Exposición “Dibujos” de la galería Artis de Salamanca.
-2006. Exposición del V Concurso de dibujo de la Real Academia de Bellas Artes de Granada.
-2006. Finalista en el certamen “De cómo acotar un cruasán”, exposición de alumnos de la Universidad de Granada, en la Sala Alta del Palacio de los Condes de Gabia de Granada.
-2005/ 2006 y 2006/2007. Finalista del concurso Red Interuniversitaria de Creación Artística RICA. Obra expuesta en las ciudades de Cuenca, Granada, La Laguna y Salamanca dentro del convenio interuniversitario RICA como alumno de la Universidad de Salamanca.
-2007/ 2008. Finalista del certamen “Propuestas desde el proceso formativo”. Obra expuesta en la primera Feria de Arte moderno y contemporáneo de Jaén, en el Palacio del Rey Chico de Granada y en el Castillo de Santa Catalina y la Galería Benot de Cádiz.
-2008. Exposición “Matrices + Colección 50 ojos” y artistas granadinos invitados en la Escuela de Artes aplicadas y oficios artísticos de Granada.
-2008. Finalista en el “Certamen Andaluz de Artes Plásticas Arte y Creación Joven 2008”. Adquisición de la obra por parte de la Junta de Andalucía.
-2009. Exposición “Así se hizo” en el Centro de estudios Lorquianos de Fuentevaqueros por el ochenta aniversario de la publicación del Romancero Gitano de Federico García Lorca.
PREMIOS.
-2006. Accésit en el concurso “Jóvenes creadores” en la modalidad de grabado organizado por el ayuntamiento de Granada.
-2007. Mención de Honor en el Primer Certamen Internacional de Bellas Artes Luis Vassallo organizado por el Ayuntamiento de Cádiz en colaboración con la Sala de Arte Reina Sofía de Cádiz.
-2007. Tercer premio en el concurso “Jóvenes creadores” en la modalidad de grabado organizado por el ayuntamiento de Granada.
-2008. Tercer premio en el concurso “Jóvenes creadores” en la modalidad de grabado organizado por el ayuntamiento de Granada.
OBRA EN:
-Instituto de Educación Secundaria Al-Qazeres, Cáceres.
-Facultad de Bellas Artes de Salamanca.
-Ayuntamiento de Granada.
-Fondos de arte contemporáneo de la Facultad de Bellas Artes de Granada.
miércoles 18 de febrero de 2009
EXPOSICIÓN ATMÓSFERAS HUMANAS. SALAMANCA.
“Usted no tiene la culpa de que su sombra sea negra”, le dice un famoso actor al malvado vaquero de la película. Esta revelación siniestra sobre la naturaleza humana podría resumir las particulares intenciones de la obra de Alberto Marcos. La oscura sombra, lugar de extravío y desorientación de cada ser humano, nos viene a la mente cuando observamos esos espacios densos y monocromos con narrativas que nos llevan “al otro lado”, escenas de apariencia etérea y fugaz que nos invaden de curiosidad e incertidumbre.
La metáfora sobre la negra sombra se expresa a través de los contenidos de unas obras que tratan de la transformación y la identidad: seres desvalidos con aspiraciones de grandeza que se alimentan de sueños y reinventan su camino; escenas inhóspitas, inmóviles o a punto de desaparecer; instantes en condiciones adversas que amenazan idílicas hazañas... Lugares de un ser humano convertido en mercancía y aventurado en un pantanoso mundo de vértigo. El inventor incesante que pretendía desafiar al reino de la naturaleza es desviado hacia su negra sombra. La frágil frontera entre el deseo de conocimiento y las ansias de dominación desvía fácilmente el centro de gravedad y suele convertir a la persona que lanza curiosas preguntas en esa otra maquinaria de destructivas doctrinas.
Artista de gran intensidad vital, Alberto Marcos se deja invadir por sus constantes preguntas sobre el hecho mismo de vivir y exterioriza silenciosamente sus estados emocionales. Tomando escenas de otras épocas y haciendo un cóctel de anacrónicos sucesos, sótanos de la memoria, Alberto construye un microcosmos donde reflexiona sobre el aislamiento emocional y el hipermercado existencial. Admirador de la obra del surafricano William Kentridge, interesante artista de provocadora economía de medios y con un electrizante poder formal y conceptual, también la obra de Alberto Marcos participa tanto de esa inspiración marcadamente social como de ese decidido empleo del dibujo sin artificios, donde el grabado interviene de un modo tan eficaz en las soluciones finales de sus ideas. El movimiento flexible de las líneas, las condensaciones en masas, las arquitecturas lumínicas, son construidas con minuciosa firmeza, generando instantáneas misteriosas que nos hacen mirar como por el ojo de una cerradura para ver qué está ocurriendo realmente, quiénes son los protagonistas de las historias, qué hacen y qué nos ocultan. En estas obras la vida coloreada desaparece para pasar a mirar entre líneas que construyen vaporosas atmósferas de luces y sombras, escenarios de huida y soledad donde vagabundean personajes, arquitecturas y paisajes que reclaman altas dosis de otra humanidad.
Concha Sáez, Mayo de 2006
martes 17 de febrero de 2009
¿QUÉ ES UN MONOTIPO?
EL MONOTIPO: SERIES EN TÉRMINOS DE EDICIÓN.

INTRODUCCIÓN.
El monotipo siempre ha sido ignorado por ser una imagen impresa sin posibilidad de multiplicación. Esta es quizá la cualidad que más llama la atención en él y la que seguramente más ha influido en su desarrollo artístico e histórico. Al encontrase a medio camino entre la pintura, el dibujo y las artes gráficas este procedimiento siempre ha estado en una situación de abandono para la mayoría de artistas. Los grabadores más clásicos se niegan a considerarlo una técnica gráfica, ya que generalmente se entiende que éstas pueden reproducirse mecánicamente, y hay quien confiere a esta antigua característica su señal más distintiva. Mientras que los pintores y dibujantes lo excluyen de su terreno por su cualidad de imagen impresa, ya que esto le hace depender, por lo general, de los sistemas de estampación y toda su parafernalia.
Parece que por alguna razón mientras que en las artes gráficas en general se ha desarrollado una cierta libertad creativa en el siglo XX, el monotipo parece aún visto bajo el prisma de lo que en su día fueron las artes de la imprenta. Su naturaleza única es algo que le viene dado en contraposición al resto de técnicas gráficas, por lo que debería dejarse de lado como elemento definidor del monotipo en sí y valorar sus cualidades plásticas.
DEFINICIÓN.
Esta una técnica con gran libertad en su ejecución y por lo tanto con infinitas posibilidades plásticas. Cuando nos desprendemos de toda posibilidad de fijar una huella como referencia para hacer la imagen, la pureza del proceso se lleva al límite, y eso se manifiesta en los resultados. Carece casi por completo de las imposiciones técnicas del grabado, lo que le acerca a las técnicas directas. La mayor barrera que ha dificultado a lo largo de la historia, y aún hoy en día, la creación de imágenes impresas ha sido la naturaleza técnica que siempre rodeó al arte gráfico. Está claro que aunque hoy en día la mayoría de personas que se dedican al arte han practicado el “grabado”, muchos lo consideran poco práctico por lo que en él pesa la teoría técnica, desde el uso de innumerables términos para referirse a técnicas o materiales hasta los numerosos e imprescindibles pasos de cada procedimiento.
La definición del término según el "Diccionario del Dibujo y la Estampa” sería la siguiente:
“Estampa a la que se transfiere por contacto la imagen pintada o dibujada en un soporte rígido cuando el pigmento está todavía fresco. Desde el punto de vista no solo de la técnica sino también del lenguaje, el monotipo está a caballo entre la pintura, el dibujo y el arte gráfico, con el que coincide en el hecho de que el producto final es una estampa, es decir, el soporte que contiene la imagen definitiva es distinto de aquél en el que ha intervenido el artista. Sin embargo, se diferencia del arte gráfico en la más específica genuina y peculiar de sus características: la multiplicidad del producto. En efecto, al no ser fijada permanentemente la impronta en el soporte y, en consecuencia, no ser entintada durante la estampación – el propio pigmento empleado por el artista es el que crea la imagen transferida-, resulta imposible obtener más de una estampa por este método – de ahí su nombre -. El pigmento usado con mayor frecuencia para pintar es el óleo.
Aunque conocido desde el siglo XVII, han sido los artistas del XX quienes se han sentido verdaderamente atraídos hacia el monotipo debido a la originalidad de sus texturas[3]”.
El primer término que se conoce para referirse a la técnica es el de imitating aquatint[4], empleado por Adam Bartsch ya en 1821 (casi dos siglos despues de su invención) en ‘Le peintre graveur’ donde se hace la primera descripción del proceso, y que hace referencia a sus características plásticas. Degas prefería llamarlos "dessins faits avec l’encre grasse et imprimés". El ambiente en que nace la técnica coartó sus posibilidades, ya que todo artista que la probaba lo hacía un tanto recreativamente, de ahí que no tuviese un verdadero nombre hasta mucho después de su invención. El término monotipo parece que fue inventado por Charles A. Walker en 1880-81 aproximadamente.

Sin duda la monoimpresión es el término por excelencia con el que se suele confundir al monotipo. Pero la diferencia, según se entienden hoy en día ambos términos, viene dada por el modo en que esa unicidad se manifiesta en la estampa.
Generalmente se denomina monoimpresión a aquellas estampas sacadas de una matriz grabada de la que no se hace edición por circunstancias artísticas o económicas, no es la técnica lo que determina su carácter único. También por extensión a aquellas que se retocan en segunda instancia mediante diversos procedimientos.
Con el transcurso de los años y las diferentes modas y gustos que se manifestaron en el entorno de las artes gráficas, se fueron replanteando los pilares de reproducción sobre los que se había basado la aparición de las imágenes impresas. Así se generalizó el término y por ello tiene significados que no abarcan todas las características específicas del monotipo o que rebasan esta técnica en determinados aspectos. En al monoimpresión las variaciones que hacen única a la copia se llevan a cabo durante o después de la estampación de la imagen, mientras que en el monotipo se hacen durante y después de la concepción, creación y estampado de la misma.
Por comparación con otros tipos de sistemas de creación de imágenes impresas ya hemos señalado que el monotipo puede ser entendido dentro de unas premisas de libertad creativa, riqueza y variedad de resultados que están por encima de cualquier otra técnica.
En primer lugar hay que tener en cuenta ciertos ASPECTOS TÉCNICOS, como la superficie plana en la que se crea la imagen, lo que evidentemente va a influir en el acabado, o el proceso directo e inmediato a través del que la imagen es llevada a cabo, lo cual se refiere a la no utilización de costosos pasos a seguir para fijar la imagen a la matriz. Por otro lado trabajar sólo con tinta o los elementos que conforman en sí la imagen va a subordinar todo el proceso a nuestro conocimiento de las posibilidades y propiedades de la tinta (vehículo, diluyentes, pigmento, etc.) y el papel (color, brillo, absorción, lisura, etc.).
De estos aspectos se deriva una APARIENCIA PLÁSTICA determinada: el tipo de mancha plana que se consigue a través del estampado de una superficie lisa a otra. No produce el mismo efecto visual una mancha plana que aquella que se produce mediante una diferenciación física de los puntos que conforman figura y fondo. El monotipo puede darnos unos resultados muy ricos en cuanto a la valoración de volúmenes y sombras, porque permite pasar del tono más luminoso al más profundo con un registro muy adecuado de sus cualidades. Cuando no necesitamos más que tinta a la hora de dar la valoración tonal su intensidad, y poder de atracción es mucho mayor. La tinta pasa al papel, que es el elemento luminoso sobre el que se deposita la imagen final, su claridad es determinante a la hora de valorar los tonos de la imagen. La transparencia de ésta se realza o disminuye por la acción del papel de impresión.
En cuanto al CARÁCTER ÚNICO del monotipo, es evidente que va en contra de la naturaleza del grabado y las artes gráficas, nacidas con el propósito de poder ser multiplicadas, Pero conceptualmente todos estos múltiples hacían referencia a una misma “idea única”, un modelo repetido, y hoy día no es ésta la principal característica que define una estampa.
Describiremos ahora los tres procedimientos que habitualmente se usan dentro del medio. Por las diferencias a la hora de obtener resultados comúnmente se suelen distinguir estos tres métodos: el aditivo, el sustractivo y el trazado.
EL MÉTODO ADITIVO:
El proceso consiste en aplicar la tinta sobre un soporte liso, como puede ser el cobre, el cinc, el acetato, el cristal, etc. mediante cualquier herramienta que permita la creación de imágenes con el acabado que deseemos, para más tarde proceder de manera común a su estampación, manual o con tórculo sobre un papel. Lo que es muy sencillo o complicado en la práctica en función de nuestras necesidades o exigencias. Sobre esta explicación entran en juego numerosos factores que pueden hacer que el proceso se complique.

Está claro que cuando trabajamos la imagen la pintura debe estar fresca, pues sus cualidades físicas de adherencia van a permitir el posterior paso de la estampación. En la pintura muchas veces se acostumbra a trabajar la imagen sobre una capa de materia seca para obtener una superposición tonal determinada. Esto no es posible en el monotipo y es una de las razones que le dan frescura. Al no poder trabajar una imagen durante largo tiempo estamos obligados a afrontar con un mayor desenfado la creación, lo que modifica nuestro acercamiento a la obra y el modo de lograr las metas que nos planteemos.
Emplear tinta calcográfica u óleo, que suele ser lo habitual, nos va a posibilitar borrar y volver a empezar el total de la imagen o las partes que nos interesen, porque las pinturas oleosas retardan el secado manteniéndolo en unos tiempos largos que facilitarán el proceso. Por lo general se recomienda una pintura o una tinta a la que se le haya añadido un disolvente o algún aceite que permita trabajar los medios tonos con mayor facilidad y alargar su número considerablemente y con menor esfuerzo. Mientras que para aquellas zonas que se reserven los negros es conveniente una tinta o pintura más densa.
EL MÉTODO SUSTRACTIVO:
Si en el anterior apartado veíamos la técnica de creación que más unida estaba a la pintura en sentido práctico, en la que nos ocupa vamos también a ver ese carácter pictórico, sobre todo por aspectos compositivos y procedimentales. Esto se debe a que trabajaremos de los tonos más intensos y puros a los más claros, con lo que ese restar materia nos ayudará a componer las escenas de un modo más general. Desde una idea de conjunto en la obra iremos obteniendo los detalles.

Aplicamos a la plancha una capa de tinta uniforme mediante un rodillo y trabajamos luego sobre esta superficie levantando la tinta en aquellas zonas en las que se deseen obtener luces y dejándola en las zonas más oscuras. Es una especie de manera negra por así decirlo, con lo que podemos hacernos una idea de las capacidades plásticas que tienen estas imágenes. La creación de la imagen que se persigue se puede realizar mediante todo tipo de útiles de dibujo que consideremos oportunos. El entintado de la plancha, es conveniente realizarlo con un rodillo de modo que la tinta se reparta por toda la superficie en una capa fina, pero consistente, y que respete los tonos más profundos. Para lograr determinados efectos otros recursos pueden ser interesantes.
Con pequeños toques de luz se acentúa más si cabe la luminosidad de los claros por contraste con los negros que les rodean. Los blancos parecen iluminarse con una fuerza mucho mayor en su oposición con el tono general del fondo. Su uso está ligado a las valoraciones de manchas planas que ofrecen la posibilidad de enriquecer la imagen a través de su oposición con la luz. En ella la línea, si se desea, tendrá una mayor importancia que en el monotipo por adición, dado que en principio es más sencilla su realización. Es un ejercicio muy interesante para aprender a valorar la obra de manera global, sin perderse en los detalles[5].
EL MÉTODO TRAZADO:
“...Con un rodillo se cubre una hoja de papel ordinario con tinta de imprenta; después en otra hoja colocada encima, se dibuja lo que uno quiere, cuanto más duro y fino el lápiz (y el papel), más fina será la línea...”
Carta de Gaugin a Gustave Fayet, Marzo de 1902.
Como nos explica de primera mano Gauguin, el monotipo trazado no es ni más ni menos que eso, una transferencia de tinta a través de un soporte, un papel o cualquier superficie plana que permita la aplicación de una capa de tinta mediante un rodillo. Ésta se transfiere a otro dispuesto encima y por razón de la presión ejercida con cualquier útil de dibujo en el reverso, un lápiz es lo más normal por su dureza, textura y la finura de su trazo. Es quizá el procedimiento de estampación más práctico y sencillo que se puede llevar a cabo para lograr una imagen. Por la presión del lápiz sobre el dorso del papel éste se pone en contacto con la superficie entintada y recibe la tinta que se transfiere mediante la presión.

En el monotipo trazado vamos a valorar las imágenes desde una casi obligada traducción de las formas en líneas. El principal inconveniente del uso de manchas está en que la presión a través de la cual se realiza la impresión es muy costosa al ejercerse manualmente por obligación. Sin embargo cuando dibujamos líneas se reduce la superficie y se imprime con mayor sencillez y calidad. De este modo se traza una línea en el papel para la impresión semejante a la que traza el elemento o útil de dibujo empleado para crear la imagen.
El monotipo abre nuevos territorios en el campo de la gráfica al permitir una mayor mezcla de procesos desde el momento en que la imagen es ideada. Materializar la idea es en él lo mismo que crear y entintar la imagen en otras técnicas. Por ello afrontaremos el hecho creativo desde nuevas perspectivas, estaremos obligados a abandonar la idea de múltiple a favor de la experiencia plástica. Esto aporta a la estampación conceptos muy en la línea de aquellos que se comenzaron a valorar en el arte a partir de los años cincuenta, en la que interesaba tanto el proceso en sí como el resultado obtenido. Un nuevo mundo de posibilidades en el tratamiento de la imagen estampada se abre ante nosotros, ya que ésta puede ser empleada como medio o como fin dependiendo de nuestras necesidades creativas.
Hoy en día, tras muchos siglos de búsquedas y de pretensiones de autonomía no podemos seguir defendiendo la estampación como un mero sistema de reproducción de obras, de manera que esto sea su cualidad más destacable. Está claro que fue una característica muy importante pero hoy en día hay muchas más peculiaridades en ellas. Se debe entender que las artes gráficas representan un modo de expresión muy particular desde el punto de vista de los atributos estéticos comunes a las obras de este tipo. Tienen unas capacidades que se desarrollan durante los procesos de concepción, realización y, sobre todo de impresión, que cual les transfiere una índole y características únicas como expresión artística. Esto no es nada nuevo, se descubrió y se valora desde que la aparición de la fotografía obligó a replantearse la identidad de la imagen impresa.
[3] Blas, J.; Ciruelos, A. y Barrena, C.: "Diccionario del Dibujo y la Estampa: Vocabulario y tesauro sobre las artes del dibujo, grabado, litografía y serigrafía". Real Academia de BB.AA. San Fernando, Calcografía Nacional, Madrid, 1996.
[4]Según MOSER, JOANN; “Singular impressions, The monotype in America”; National Mueseum of American Art by Smithsonian Institution Press; Washington; 1997. Pág. 1. El término se traduce como la “imitación del aguatinta”.
[5] -JANIS, EUGENIA PARRIS; “The Role of Monotype in the Working Method of Degas I”; The Burlington Magazine; Ene., 1967; Nº 766, págs.20-28. También en: “The Role of Monotype in the Working Method of Degas II”; The Burlington Magazine; Feb., 1967; Nº 767, págs.71-81. Así como: “An Autumnal landscape by Edgar Degas”; The Metropolitan Museum of Art, Vol. XXXI, Nº 4, Summer Bulletin, 1973. Esta autora ha desarrollado un excelente trabajo de investigación que se puede apreciar en estos artículos sobre el monotipo en la obra de Edgar Degas. En ellos plantea una acertadísima reflexión, fruto de una tesis doctoral, sobre la influencia del monotipo en el desarrollo de la obra pictórica de Degas, y cómo a través de esta técnica el artista francés logra llevar su pintura a un terreno menos dibujístico. Es muy importante el estudio sobre su obra tras el que se descubrió que numerosos de los más conocidos pasteles de Degas escondían monotipos sustractivos como base compositiva de sus escenas. Como resumen y colofón de su labor ver: “Degas Monotype, Essay, Catalogue and Checklist”; Fogg Art Museum; Harvard University, 1968.








































































